Compré la freidora de aire de 5,5 litros a principios del mes pasado, después de leer varias comparativas en este sitio y dudar entre dos modelos similares. La elegí principalmente por el tamaño, porque mi cocina tiene poco espacio de encimera y necesitaba algo que no ocupara demasiado. El primer día preparé papas fritas congeladas y el resultado fue mejor de lo que esperaba: quedaron crocantes por fuera y tiernas por dentro, sin necesidad de aceite.
Lo que más me sorprendió fue la facilidad de limpieza. La canasta tiene un recubrimiento antiadherente que se lava sin esfuerzo, aunque descubrí que es mejor limpiarla apenas termina de cocinar, porque si se deja enfriar con restos de comida, cuesta un poco más. También aprendí que no conviene llenarla hasta el borde: los alimentos se cocinan de manera más pareja si respetás la capacidad indicada, aunque eso signifique hacer dos tandas cuando cocino para mi familia.
Después de un mes de uso casi diario, el único punto flojo que encontré es el ruido. No es molesto, pero se nota cuando estás en la misma habitación. El manual dice que es normal y que baja después de unos minutos, y en la práctica es así. También noté que la bandeja inferior acumula grasa si cocino carne con frecuencia, así que ahora la reviso después de cada uso. En general, estoy conforme con la compra y la uso mucho más de lo que pensaba.
Si estás considerando una freidora de aire y tenés dudas sobre el tamaño o la limpieza, te recomiendo leer la guía de compra completa que publicaron, porque compara varios modelos con criterios claros y fotos propias. También podés ver otras reseñas de usuarios que cuentan su experiencia con distintos electrodomésticos para el hogar.